Si buscas una receta sencilla y saludable para una deliciosa mermelada de frutos rojos con
semillas de chía, has llegado al lugar indicado. Sigue estos pasos para preparar una mermelada casera, perfecta para untar en una rebanada de pan ligeramente tostado y disfrutar de un tentempié sabroso y nutritivo.
Preparación de los frutos rojos
Primero, es fundamental esterilizar un frasco de vidrio y su tapa. Este paso garantiza una conservación óptima de la mermelada. Para ello, pon a hervir una olla con agua e introduce el frasco y la tapa durante unos 10 minutos. Una vez esterilizadas, déjelas enfriar y séquelas bien.
A continuación, tome una cacerola grande y vierta las bayas. Caliente a fuego medio y cocine las bayas durante 10 minutos, revolviendo ocasionalmente para evitar que se peguen al fondo de la cacerola. Después de 5 minutos de cocción, use una espátula para aplanar las bayas y obtener una consistencia más uniforme.
Agregar las semillas de chía
Tras 10 minutos de cocción, retire la cacerola del fuego y agregue las
semillas de chía. Revuelva bien para asegurar que las semillas se distribuyan uniformemente en la mermelada. Las semillas de chía son ricas en fibra y ayudan a darle a la mermelada una consistencia gelatinosa, sin necesidad de pectina.
Conservar la mermelada
Ahora, vierta la mermelada en el frasco previamente esterilizado. Durante este proceso, remueve la mermelada de vez en cuando con una cucharita para comprobar que las semillas de chía se están gelificando correctamente. Deja que la mermelada se enfríe por completo antes de cerrar el frasco con la tapa.
Prueba de sabor
Para probarla, unta un poco de mermelada en una rebanada de pan ligeramente tostado. Sentirás el intenso sabor de las bayas combinado con la textura única de las semillas de chía. ¡Disfruta de tu merienda!
(Receta creada en colaboración con
Laura “ladfoodie”)